Los Primeros Años
Nacido en Asís en 1181, hijo de un próspero mercader de telas, Francisco creció entre banquetes, música y sueños de caballería. Alegre, generoso y popular, destacaba por su carisma, aunque en su interior se abría una pregunta decisiva: ¿para qué vivir?
La guerra entre Perugia y Asís lo llevó a prisión. La enfermedad y el silencio de aquel encierro fueron escuela de sabiduría: comprendió que la gloria pasajera no colmaba su deseo más profundo. Ese vacío fértil fue semilla de conversión.